Sexo en el estadio

No hablaré de mis propias experiencias, pero si diré que dentro de las conversaciones cotidianas, ya sea con amigos, o escuchando conversaciones sentado en cualquier bus, el tema recurrente es sobre las relaciones entre parejas.

Era sábado, 22:00 y gracias a que en Quito el trole funciona 24 horas, decidí gastar un poco de tiempo en el masivo medio de transporte quiteño y no dinero en taxi. La fila en la parada era lo suficientemente larga como para llenar la unidad, cosa que en efecto ocurrió.

Pero mientras pensaba en lo poco abrigada que era la chompa que vestía aquella noche, detrás mío se ubicó un grupo de 4 personas. En efecto eran dos parejas (muchos de ustedes seguramente lo pensaron). Desde dónde venían, vaya usted a saber. Dónde terminarían, sus palabras y aliento a licor los delataron.

Frases como "si te vas a dejar querer y la vamos a pasar rico", empezaron a escucharse. La respuesta de una de las chicas fue "claro que se va a dejar papito". De repente la pregunta: "¿Amigo, que alimentador nos deja por la 10 de agosto?". Fácil respuesta pensé. "Alimentador Kennedy", contesté.

¿Y de ahí cómo se llega a donde usted sabe?, fue la pregunta. ¡¡Cómo rayos iba a saber yo cual era el destino de ellos!!, pero la respuesta nuevamente fue fácil. "Taxi amigo, no hay más a esta hora".

Evidentemente esa situación se dio por la hora de embarque rumbo a casa. Los cuatro tomaron su camino y yo el mío.

Ya sentado en otro bus, pensé: ¿a dónde habrán querido irse estas personas? ¿Alguien habrá tenido sexo en un estadio?

Son de aquellas inquietudes que surgen de un momento para otro, no por depravación, sino por que uno de los caballeros llevaba camiseta de Barcelona y una de las chicas, del Deportivo Quito. Mmm. Sexo, ¿en un estadio... clásico?